Free songs

ENTRA EN JUEGO. ¡QUE NO SE LLEVEN TU QUESO!

por / viernes, 06 junio 2014 / Publicado enCon hijas y a lo loco 360º

Me gusta el juego de la silla, ¿lo recuerdas?. Ese en el que hay que tratar de colocar tu culo en la silla antes que los demás jugadores. Se colocaban 7 sillas, por ejemplo, y éramos 8 niños  girando alrededor mientras sonaba una canción. Cuando el que “mandaba” paraba la música, había que sentarse. Y el más lento o el que se había emparrado, se quedaba sin asiento y ¡eliminado!. Acabábamos por los suelos, amontonados, redinglados y divertidos.

juego de la silla

La fotografía es del blog Aprendemos junt@s.

Me he acordado de este juego cuando me entrevistaban en la oficina de recursos humanos. En las mesas contiguas, otros compañeros abrían carpetas con currículums, contestaban preguntas…nada fuera del guión de una preselección (sic) de candidatos. Y me ha salido la vena “competitiva”. Cuando hay tantos jugadores y tan pocas sillas, quiero que seas capaz de cambiar las reglas del juego.

Creatividad es la palabra clave de la segunda entrega del diario del Mundial. Es dar soluciones distintas a situaciones comunes o buscar respuestas a nuevas situaciones. Significa buscar nuevos caminos, cambiar la mirada, la perspectiva, el enfoque… “La creatividad se aprende igual que se aprende a leer.” Sin Ken Robinson.

Y me gusta tanto verte crear en la cocina, toda enharinada haciendo galletas, inventando maneras de batir un huevo, usando cacerolas a tutiplén. También me siento creativa cuando vamos de copras juntas: ¿quién se encarga de qué? , ¿por qué camino vamos?.

Los ratoncillos y los hombrecillos que vienen en este video ya lo saben.

Así que la creatividad es uno de los mimbres de la flexibilidad, esa característica de la que te hablé en  Marcando goles.

“Cuentan que una vez crecieron juntos un junco y un roble. Al cabo del tiempo el roble se hizo un enorme y engreído árbol que menospreciaba al junco burlándose de esta manera:

 ¡Qué pequeño y débil eres!. Ni siquiera tienes ramas y tu tronco no aguantaría ni un cuarto de kilo. Yo, sin embargo, soy grande, tengo poderosas ramas y mi tronco es mil veces más robusto que el tuyo. No sé ni siquiera por qué te hablo. El junco ni se inmutaba ante tales palabras, mas se entristecía de que su compañero, el roble, estuviese tan pagado de sí mismo.

juncos

Un día un tornado arrasó la comarca y mientras que el roble se oponía a la virulencia del aire con todo su vigor, el junco se plegaba. Tan fuerte era el tornado, que terminó arrancando el roble.

Cuando llegó la calma, el junco se mantenía en pie porqué no se opuso frontalmente a la enorme fuerza que les atacaba, sino que la supo eludir, mientras que el roble cayó por creerse invulnerable, terminando por convertirse en leña para los leñadores. Al verlo el junco se decía:

– Tanta vanidad y soberbia ¿de qué te han servido? Tu inflexibilidad ante el tornado te ha llevado a tu propia caída”.

¿Te ha gustado esta fábula de Jean De la Fontaine y el post? Si es así, ¡comparte!, es gratis. Y no, no es que sea tímida…

Etiquetado bajo: ,

2 Responses to “ENTRA EN JUEGO. ¡QUE NO SE LLEVEN TU QUESO!”

  1. Pilar Jusdado dice: Responder

    A mí el juego de las sillas nunca me gustó por eso reivindico el espíritu de colaboración contra tanta competitividad. Besos Imma!

Deja un comentario

SUBIR
A %d blogueros les gusta esto: